Sentado frente a la hoja en blanco otra vez. Silencio, un mirada vacia, tranquila, pero vacia.
El agua se desplaza calma bajo mis pies, el frio del invierno me abraza en una suave brisa. Me acomodo en los escalones de madera y doy otra pitada.
Abro la boca y dejo que el blanco humo salga libre hacia afuera. Un extraño calor recorre mi mejilla, siento la caricia de tus manos en mi cara. El roce de tus labios en los mios y el aroma de tu perfume lo envuelve todo.
Mientras el humo sube por mi cara, cubriendome del recuerdo de tu piel, los ojos se nublan. La blanca nube danza suavemente frente a mis ojos, una sonrisa. No, no una sonrisa, esa sonrisa, me encuentra perdido en la danza febril entre el viento y el recuerdo. Finalmente, ambos se alejan envueltos en una blanca nube que se disipa en el aire. Y el trazo del lapiz distrae del ensueño.
La hoja no esta en blanco, una fino trazo azul delimita las palabras que se escurren con el viento.
Senatado frente a la hoja en blanco otra vez. Silencio, una mirada tranquila, sonriente, pero no vacia.
"Gracias por venir, sonreí, hasta luego".
martes, 24 de julio de 2012
sábado, 14 de julio de 2012
Y esta es mi respuesta a aquellos que me preguntan ¿Porque decis que la felicidad, los libros y el futuro son parte de lo mismo?...
Porque sin felicidad, se mueren las ansias de crear.
Porque sin ganas de crear, la imaginacion es algo inutil.
Porque sin imaginacion, no hay quien cree.
Porque si no hay nadie creando nada nuevo, no hay razon de escribir libros.
Porque sin los libros, no hay educacion.
Porque sin educacion somos ignorantes.
Porque el ignorante es manejable y convencible.
Porque si pueden convencerte de lo que sea, dejas de tener decision propia.
Porque si perdes tu capacidad de elegir, perdes la capacidad de manejar tu vida.
Porque si no manejas tu vida y dejas que otros lo hagan, ya siquiera vas a ser alguien.
Porque si te convertis en nada, simplemente vas a dejar de existir.
Escriban una cancion, relaten una historia, piensen nuevas maneras de hacer cada cosa, cambien el mundo... y luego escribanlo, difundanlo y mantengan viva la educacion... si nos quitan eso, estamos condenados.
Sebastian Chediex 02/07/2012
miércoles, 4 de julio de 2012
Miércoles 4 de Julio, amanecer…
Desperté cayendo, miraba hacia arriba y veía esa enorme boca que me gritaba. “Abrí
los ojos cuando estés adentro”. No vi hacia donde caía, solo se que era otro
lugar. Cuando finalmente sentí que era el momento, abrí mis ojos.
Ahí estabas,
dormías cómodamente apoyada en mi almohada. El aire de tu respiración
acariciaba y bailaba entre los pelos de mi barba y entonces sucedió; lo comprendí
al fin.
Significabas
tanto.
Vi la
silueta de tus ojos, esa perfección con la que tus parpados encerraban esos
hermosos tesoros, para que nadie los robe por la noche.
Recorrí con
mi mirada la silueta de tu cara y supe que sonreías, porque aquel simpático
orzuelo se formo en tu mejilla. Deslice mi vista por el contorno de tu mandíbula,
como danzando libre hasta llegar a tu mentón.
Allí
estaba, volví a encontrarlo como mil otras veces; ese pequeño lunar. Ese diminuto
punto en tu cara que me decía a cada momento, “en los detalles esta el secreto
de la belleza”. Mis ojos se sintieron atraídos a tu boca, a su color, a sus
formas, al delicado contorno, ese que es levemente más suave de la piel en la
parte externa, como un delineado natural para la más hermosa creación.
Tu nariz,
esa forma perfecta para enmarcar en medio de tan hermosa obra de arte como tu
rostro, que a la vez hace más dichosa la vista de la obra completa. Tu frente parecía
brillar a la luz de la luna que entraba por la ventana, y allí encontré el
otro, ese segundo lunar pequeño adornando tu cara, ese que me decía que “siempre
deben ser dos las partes, nunca solo una, la belleza solo es posible cuando dos,
obran juntos.” Volví a tus ojos y me deje descansando los míos en tus sueños.
Un mechón de cabello se deslizo suave desde tu frente y se deposito sobre un lado de tu nariz. Mis dedos tímidos se movieron suavemente. Tomaron el cabello, acomodándolo por detrás de tu oreja, permitiéndome contemplar la perfección de tu rostro. Mi mano descendió suave a depositar una caricia.
Un mechón de cabello se deslizo suave desde tu frente y se deposito sobre un lado de tu nariz. Mis dedos tímidos se movieron suavemente. Tomaron el cabello, acomodándolo por detrás de tu oreja, permitiéndome contemplar la perfección de tu rostro. Mi mano descendió suave a depositar una caricia.
Una fracción
de segundo, un movimiento involuntario del cuerpo para humedecer el ojo. Una fracción
de segundo y otra ola me golpeo; no eras perfecta, ni tan hermosa, eras vos. Eras
real, autentica, única, con fallas y virtudes. Tus formas y colores eran tuyos,
eran reflejo de tu alma. Eras libre y pedías que yo pudiera ser libre a tu
lado. Una sonrisa amaneció en mis labios, involuntaria, pura y sincera.
La caricia cayó
solitaria sobre la tela fría de la almohada. Y los ojos se abrieron para verla allí,
temblando por la soledad. Volvieron a cerrarse violentamente, pero esta vez
para evitar que la humedad excesiva salga. La boca se abrió para pronunciar el
ruido sordo de ese adiós, ese que no estaba lista para decir.
“Abrí los ojos cuando estés adentro. En los detalles esta la belleza. Siempre deben ser dos las partes, nunca solo una, la belleza solo es posible cuando dos, obran juntos.”
“Abrí los ojos cuando estés adentro. En los detalles esta la belleza. Siempre deben ser dos las partes, nunca solo una, la belleza solo es posible cuando dos, obran juntos.”
Era tan
simple… solo ser libre.
viernes, 29 de junio de 2012
Musa
Aun hoy, a pesar de todo te espero. Sueño con que perdidos entre las paginas de un libro, nos encontraremos nuevamente. Sos la peor enemiga y la amante perfecta de mi subconciente. Me elevas a cielos de calma, para luego ahogarme en silencios desgarradores. Y aun asi te espero, fiel, en cada vuelta de pagina.
Bienvenida y maldita sea tu llegada a mi vida.
Bienvenida y maldita sea tu llegada a mi vida.
martes, 19 de junio de 2012
Existencia
Existencia
No olvidemos… pase lo que pase, jamás debemos olvidar las letras y su magia.
No olvidemos… pase lo que pase, jamás debemos olvidar las letras y su magia.
Cuando
olvidemos los nombres de Athos, Porthos y Aramis, morirá el honor y la valentía.
Cuando Samwise Gamgee olvide porque inicio su viaje, habrá muerto la amistad y la fidelidad.
Cuando Samwise Gamgee olvide porque inicio su viaje, habrá muerto la amistad y la fidelidad.
Cuando la sagaz mirada de Sherlock Holmes
deje de buscar pistas, morirá el sentido de justicia del pensamiento científico.
Cuando olvidemos las enseñanzas de Raymond
Buckland, Gerald Gardner y Margaret
Murray, habrán perecido nuestras más antiguas creencias y costumbres.
Cuando desaparezcan
los gusanos de arena y los Fremen con sus ojos celestes, habrá muerto la mesura
y la fuerza de la fe.
Cuando pongamos un
numero al Prometeo de Ayn Rand, estaremos matando nuestro amor por nosotros
mismos y nos abandonándonos a la ignorancia.
Cuando Harry, Ron y
Hermione decidan no volver jamás al anden 9¾, morirá la
magia y el sentido de justicia.
Cuando Siddharta deje de alimentarse del
conocimiento que lo rodea, habrá muerto la verdad sobre nuestra existencia como
parte de este mundo.
Cuando la gente comience a defenestrar a
Cortazar para convertirlo en un objeto de adoración, estaremos matando al poeta
y su visión de la vida.
Cuando el vaso de whisky de Hemingway este vacío
y el ultimo revolver humeante se quede sin balas, habremos perdido la
inteligencia y la mesura dentro de la vorágine.
Cuando Romeo y Julieta dejen de verse a escondidas, morirá el fuego del amor.
Cuando Romeo y Julieta dejen de verse a escondidas, morirá el fuego del amor.
Cuando olvidemos
quienes son “la Mujer
de gafas de sol”, “el Viejo de la venda negra” y “El medico”, estaremos
ciegos y sumisos.
Cuando Guy Montag deje de cuestionarse si es feliz, nuestra
imaginación y libertad habrán muerto.
Cuando el Che Guevara, Trotsky, Marx y Kafka no sean más que
figuras en un póster jugando a las cartas, habrá muerto la revolución.
Cuando el cuervo y el gato negro ya no recorran la calle
Morgue, estaremos indefensos ante nuestros propios miedos.
Cuando los ocultistas dejen de llamar a Cthulhu y los
investigadores de detenerlos, nuestros monstruos internos nos devoraran.
Cuando los animales de Esopo dejen de hablar, de equivocarse
y de aprender, habrán muerto las moralejas y con ellas parte de la vida.
Cuando los robots dejen de evolucionar y de romper las tres
leyes de la robótica, dejaremos de cuestionar las reglas que nos oprimen.
Cuando las princesas, reyes, héroes y dragones decidan
dormir por siempre, estará muerta la magia de nuestro pasado.
Cuando Ulises decida quedarse en su isla y no zarpar, morirá
el heroísmo y la fuerza.
Cuando olvidemos esos relatos relajados de Félix Luna, vamos
a matar gran parte de nuestra historia.
Cuando alguien diga, que ese último punto, es el final de la
obra de Benedetti, se van a morir todos los colores de la vida.
Cuando el viejo decida que el mar es mas grande y fuerte que
el, morirá el gusto por las cosas bellas de la vida.
.
Sin la literatura, muere el honor, la amistad, la valentía,
la magia y el amor. Muere la picardía, la risa y el llanto. Sin la literatura
muere nuestra luz interior; seremos sumisos, temerosos y perderemos nuestras
raíces. Seremos ignorantes y carentes de un concepto de justicia. Van a poder
usar y abusar de nuestra fe, vamos a estar ciegos. Vamos a perder dimensión de
quien y que somos. La vida va a ser gris y monótona. Y el tiempo solo va a ser
una transición de días iguales, hasta el día de nuestra muerte.
Cuando olvidemos la literatura; sus creadores y personajes… moriremos
Cuando olvidemos la literatura; sus creadores y personajes… moriremos
Por todo esto.
Escritores, sigan escribiendo…
Escritores, sigan escribiendo…
Estudiosos, sigan enriqueciendo la lengua…
Poetas, sigan expresando la vida misma…
Lectores, sigan leyendo…
No dejemos de existir
Sebastian Chediex
16/06/2012
Dedicado a todos esos artistas, estudiosos, locos incomprendidos, poetas y seres maravillosos que cada día nos recuerdan, y me recuerdan, que la vida esta llena de magia.
Dedicado a todos esos artistas, estudiosos, locos incomprendidos, poetas y seres maravillosos que cada día nos recuerdan, y me recuerdan, que la vida esta llena de magia.
jueves, 31 de mayo de 2012
"Río"
¿Quien controla ese dulce fluir? ¿Quien es dueño de ese viento mágico?.
Las dudas se acoplan en su garganta y traga, consiente de que estas, no nacieron para ser contestadas. Su piel se estremece, cuando la brisa llena sus fosas nasales del ancestral olor. Los ojos se le inundan de vida, derramándola suavemente por sus mejillas, mientras ve las olas en el viento.
No es agua, no es viento, no es luz, simplemente no es nada que se le parezca. Es el fluir del arte, es la prosa perfecta, que danza con los óleos y las notas mas melodiosas que alguna vez acariciasen sus sentidos. Es esa esencia que surge desde el alma y todo lo envuelve. Arte, libertad en estado subconsciente que fluye siguiendo el cauce
Sus manos se dejan deslizar dentro de la corriente y siente las pequeñas irregularidades que flotan dentro del fluido: los óleos gruesos y secos de las obras de Quinquela Martín, las interminables descripciones de Tolkien, la voz inolvidablemente suave y agresiva de Janis Joplin, las manos firmes de Leonardo Davinci, la imaginación infinita y oscura de Lovecraft, el sonido extasiante del piano y la orquesta cuando entonan a Tchaikovsky, el sabor a polvo de mármol de la boca de Miguel Ángel, la eterna lucha por inspirar el valor y la gallardia en el alma de la gente de Arturo Perez-Reverte, las dulces ropas de unas bailarina de ballet, el sonido melancólico y solitario de un violoncelo.
Estas y una infinidad de pequeñas experiencias le rozan los dedos... pero hay algo que suena de fondo, algo que los sentidos no identifican, algo que le atrae a cerrar la mano, a costa de dejar que lo arrastre la corriente, asido de esta nueva experiencia. No la entiende, es una fuerza que alimenta su ser, y todo su cuerpo se estremece solo con la idea de lo que será.
La siente venir, y el fuego se hace uno en su interior con la sangre... la mano se cierra, tomando su presa... y el rió se apresura a su encuentro.
¿Quien controla ese dulce fluir? ¿Quien es dueño de ese viento mágico?.
Las dudas se acoplan en su garganta y traga, consiente de que estas, no nacieron para ser contestadas. Su piel se estremece, cuando la brisa llena sus fosas nasales del ancestral olor. Los ojos se le inundan de vida, derramándola suavemente por sus mejillas, mientras ve las olas en el viento.
No es agua, no es viento, no es luz, simplemente no es nada que se le parezca. Es el fluir del arte, es la prosa perfecta, que danza con los óleos y las notas mas melodiosas que alguna vez acariciasen sus sentidos. Es esa esencia que surge desde el alma y todo lo envuelve. Arte, libertad en estado subconsciente que fluye siguiendo el cauce
Sus manos se dejan deslizar dentro de la corriente y siente las pequeñas irregularidades que flotan dentro del fluido: los óleos gruesos y secos de las obras de Quinquela Martín, las interminables descripciones de Tolkien, la voz inolvidablemente suave y agresiva de Janis Joplin, las manos firmes de Leonardo Davinci, la imaginación infinita y oscura de Lovecraft, el sonido extasiante del piano y la orquesta cuando entonan a Tchaikovsky, el sabor a polvo de mármol de la boca de Miguel Ángel, la eterna lucha por inspirar el valor y la gallardia en el alma de la gente de Arturo Perez-Reverte, las dulces ropas de unas bailarina de ballet, el sonido melancólico y solitario de un violoncelo.
Estas y una infinidad de pequeñas experiencias le rozan los dedos... pero hay algo que suena de fondo, algo que los sentidos no identifican, algo que le atrae a cerrar la mano, a costa de dejar que lo arrastre la corriente, asido de esta nueva experiencia. No la entiende, es una fuerza que alimenta su ser, y todo su cuerpo se estremece solo con la idea de lo que será.
La siente venir, y el fuego se hace uno en su interior con la sangre... la mano se cierra, tomando su presa... y el rió se apresura a su encuentro.
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