Junto al mar, junto al fuego,
junto al sol frio en la playa gris y el humo blanco.
Juntas las manos, la piel y las almas.
Juntas las alegrias y los labios.
Juntos los cuerpos bajo las sabanas, juntos la luz y el fuego.
Con las manos entrelazadas, con las vidas cruzadas.
Junto al mar, junto al fuego.
Verano de Mayo.
Tambores y vida.
Gracias
miércoles, 20 de mayo de 2015
domingo, 22 de marzo de 2015
Libertad
Llegue a esta vida para vivirla en pos del cambio; en pos de los
ideales, para abrir puertas, derribar paredes y saltar abismos utópicos.
Creo firmemente en la igualdad de sexos y en el respeto mutuo entre los géneros, mas allá de lo que digan los machistas y hembristas.
Tengo marcado a fuego la paz entre los pueblos y los hombres, aunque la guerra caiga sobre la vida de millones.
Creo firmemente en la igualdad de sexos y en el respeto mutuo entre los géneros, mas allá de lo que digan los machistas y hembristas.
Tengo marcado a fuego la paz entre los pueblos y los hombres, aunque la guerra caiga sobre la vida de millones.
Llevo el sueño de un renacimiento y resarcimiento de los pueblos
aborígenes de mi Latinoamérica, a pesar de los racistas y
políticos-empresarios.
Corre por mis venas el saber que no hay mayor victoria que la que se esta por ganar, a pesar de los monstruos que nos quieren destruir.
En mi piel vive la esperanza de saber que algún día todos van a poder entender que pertenecer a clases sociales diferentes no nos hace ser de diferente especie, ni nos da ningún valor agregado, a pesar de que todos insistan en el valor del dinero.
Llevo en mis manos la declaración de victoria sobre el sistema capitalista y la verdad sobre la mentira más grande de nuestra era, el dinero y su valor nulo.
Corre bajo mis pasos un suelo libre y sin fronteras, sin fronteras entre personas, sin frontera entre sentires, sin fronteras entre los seres.
Mis ojos vieron a los hombres convivir con la naturaleza y no olvidan que esta es la verdad única e irrefutable, a pesar de que miles miren de costado y no quieran creer.
Pueden llamarme iluso, idiota, poco realista... pero yo sé lo que soy, sé a que vine y sé por que y por quien hago lo que hago, pienso lo que pienso, siento lo que siento.
Soy un subversivo, soy un maleante, soy un ilegal, soy un revolucionario, soy un idealista y elijo morir por un ideal que vivir por encajar.
Es por esto que no me sale de otra manera; que no puedo, quiero o debo amarte de menos. Porque es lo que soy, porque doy la vida y el alma por una revolución, porque se que la causa es justa, porque no encuentro ideal mas elevado; porque creo en vos, sueño con vos, te llevo marcada fuego, corrés por mis venas, vivís en mi piel, te llevo en mis manos, camino por tus caminos y mis ojos no pueden sino verte y quererte como sos.
Porque "Libertad", me suena a tu nombre, me huele a tu piel, me sabe a tus besos, se escucha fuerte en mi pecho, se siente real y presente. Mas alla de todo.
Corre por mis venas el saber que no hay mayor victoria que la que se esta por ganar, a pesar de los monstruos que nos quieren destruir.
En mi piel vive la esperanza de saber que algún día todos van a poder entender que pertenecer a clases sociales diferentes no nos hace ser de diferente especie, ni nos da ningún valor agregado, a pesar de que todos insistan en el valor del dinero.
Llevo en mis manos la declaración de victoria sobre el sistema capitalista y la verdad sobre la mentira más grande de nuestra era, el dinero y su valor nulo.
Corre bajo mis pasos un suelo libre y sin fronteras, sin fronteras entre personas, sin frontera entre sentires, sin fronteras entre los seres.
Mis ojos vieron a los hombres convivir con la naturaleza y no olvidan que esta es la verdad única e irrefutable, a pesar de que miles miren de costado y no quieran creer.
Pueden llamarme iluso, idiota, poco realista... pero yo sé lo que soy, sé a que vine y sé por que y por quien hago lo que hago, pienso lo que pienso, siento lo que siento.
Soy un subversivo, soy un maleante, soy un ilegal, soy un revolucionario, soy un idealista y elijo morir por un ideal que vivir por encajar.
Es por esto que no me sale de otra manera; que no puedo, quiero o debo amarte de menos. Porque es lo que soy, porque doy la vida y el alma por una revolución, porque se que la causa es justa, porque no encuentro ideal mas elevado; porque creo en vos, sueño con vos, te llevo marcada fuego, corrés por mis venas, vivís en mi piel, te llevo en mis manos, camino por tus caminos y mis ojos no pueden sino verte y quererte como sos.
Porque "Libertad", me suena a tu nombre, me huele a tu piel, me sabe a tus besos, se escucha fuerte en mi pecho, se siente real y presente. Mas alla de todo.
martes, 30 de abril de 2013
Todo creador es padre/madre
Cada vez que esa forma recibe un ojo, comienza a ver. Cada vez que el ojo derrama una lagrima, siente.
Cuando el punto final marca el limite de la oracion. El sujeto cobra existencia. Cada acorde marca el naciomiento y existencia de la magia.
Cuando el "Habia una vez" queda dibujado sobre las primeras lineas de una hoja en blanco, nace una historia. Con ese ultimo detalle en su maquillaje, explota el personaje dentro del actor. Cuando el director dice "accion", nace un mundo nuevo.
Esta en nosostros danzar con el pincel y crear un baile perfecto sobre el lienzo. Es nuestro sentimiento el que se derrama en cada gota de tinta. Cada oracion, es una promesa de vida que debemos llevar a la luz.Cuando abrimos nuestras bocas y expresamos esa extraña letra que amrca la melodia, estamos pronunciando un hechizo sin fin. Esta en nosotros que nuestros dedos viajen de la tonica a la dominante y que vuelvan a su hogar. Cada historia que empieza, debe terminar y es nuestra obligacion que esto ocurra. Cuando los reflectores iluminan la cara y el publico no es ams que un mar silencioso y ansioso, comienza la ilusion.
Somos artistas, somos creadores, damos nacimiento y muerte a las ideas, a la magia, a la ilusion y voz al sentimiento. Damos vida a los lugares y personajes. Dibujamos en el aire las mas hermosas melodias para despertar a los recuerdos. Sacamos de los libros y ponemos frente a frente, al personaje con su publico. Construimos castillos de papel y ciudades que vuelan. Damos vida...
Somos padres de nuestro arte, ayudemoslo a crecer. Tenemos una responsabilidad al crear. Amemos y cuidemos nuesto arte. Si nos olvidamos, vamos a amrchar huerfanos de emocion y de sentimientos mudos y ocultos.
Sebastian Chediex
30/04/2013
Cuando el punto final marca el limite de la oracion. El sujeto cobra existencia. Cada acorde marca el naciomiento y existencia de la magia.
Cuando el "Habia una vez" queda dibujado sobre las primeras lineas de una hoja en blanco, nace una historia. Con ese ultimo detalle en su maquillaje, explota el personaje dentro del actor. Cuando el director dice "accion", nace un mundo nuevo.
Esta en nosostros danzar con el pincel y crear un baile perfecto sobre el lienzo. Es nuestro sentimiento el que se derrama en cada gota de tinta. Cada oracion, es una promesa de vida que debemos llevar a la luz.Cuando abrimos nuestras bocas y expresamos esa extraña letra que amrca la melodia, estamos pronunciando un hechizo sin fin. Esta en nosotros que nuestros dedos viajen de la tonica a la dominante y que vuelvan a su hogar. Cada historia que empieza, debe terminar y es nuestra obligacion que esto ocurra. Cuando los reflectores iluminan la cara y el publico no es ams que un mar silencioso y ansioso, comienza la ilusion.
Somos artistas, somos creadores, damos nacimiento y muerte a las ideas, a la magia, a la ilusion y voz al sentimiento. Damos vida a los lugares y personajes. Dibujamos en el aire las mas hermosas melodias para despertar a los recuerdos. Sacamos de los libros y ponemos frente a frente, al personaje con su publico. Construimos castillos de papel y ciudades que vuelan. Damos vida...
Somos padres de nuestro arte, ayudemoslo a crecer. Tenemos una responsabilidad al crear. Amemos y cuidemos nuesto arte. Si nos olvidamos, vamos a amrchar huerfanos de emocion y de sentimientos mudos y ocultos.
Sebastian Chediex
30/04/2013
Infancia
Me desperté en esta habitación días atrás, todo esta oscuro. Las paredes tienen un lúgubre brillo azulado, mi única luz. No siento mis piernas, creo no verlas, pero aun así puedo moverme; mas bien desplazarme. No tengo brazos; tampoco los extraño. Pero lo peor es el hambre, dios, cuanto hambre tengo. No puedo pensar en nada mas.
Lo único que encuentro para alimentarme son unas insípidas esferas de luz blanca que están tiradas por el suelo. No tienen sabor, no sacian mi hambre, pero son mi único sustento, me mantienen despierto. Llevo semanas aquí, tratando de encontrar una salida, pero este es un laberinto eterno.
Al principio pensé que la soledad y en encierro me jugaban una mala pasada; al segundo día de estar aquí, una sombra parecía desvanecerse al limite de mi visión. Siguiendo esta sombra, fue que un día, creí ver ojos en la oscuridad, ojos que me miraban con interés. Los ignoré durante un tiempo, pero las sombras comenzaron a multiplicarse y los ojos se volvieron amenazantes.
Ya han pasado cuatro días desde que comencé a escapar de ellos, a la vuelta de cada esquina aparecen y se abalanzan sobre mi. Es como si supieran hacia donde voy. Cuanto mas rápido corro, mas rápido se acercan a mi. Me atormentan día y noche, aunque no se cuando es eso, ya que no hay luz aquí. Solo este color azul mortecino. Pero ayer dije "ya no mas".
Me quede inmóvil en una habitación. Esperando mi destino, sin importar ya por mi existencia. Los ojos se aceraron a mi desde cada rincón. Pude ver las fantasmales formas de mis captores entre la mortecina luz, acercandose lnetamente. Sus bocas se abrieron redondas y negras frente a mi, develando un vació sin fin dentro de los seres. Sus gélidas manos me abrazaron. Sentí como el frío de su toque ardía sobre mi piel, escuche gritos en la oscuridad, el vació comenzaba a rodearme, desesperación, caída, oscuridad, un llanto y luego silencio... total y perfecto.
Aquí estoy hoy, acabo de despertar en esta habitación, todo esta oscuro. Las paredes tienen un lúgubre brillo azulado. No siento mis piernas... y el hambre, dios, cuanto hambre tengo!.
Lo único que encuentro para alimentarme son unas insípidas esferas de luz blanca que están tiradas por el suelo. No tienen sabor, no sacian mi hambre, pero son mi único sustento, me mantienen despierto. Llevo semanas aquí, tratando de encontrar una salida, pero este es un laberinto eterno.
Al principio pensé que la soledad y en encierro me jugaban una mala pasada; al segundo día de estar aquí, una sombra parecía desvanecerse al limite de mi visión. Siguiendo esta sombra, fue que un día, creí ver ojos en la oscuridad, ojos que me miraban con interés. Los ignoré durante un tiempo, pero las sombras comenzaron a multiplicarse y los ojos se volvieron amenazantes.
Ya han pasado cuatro días desde que comencé a escapar de ellos, a la vuelta de cada esquina aparecen y se abalanzan sobre mi. Es como si supieran hacia donde voy. Cuanto mas rápido corro, mas rápido se acercan a mi. Me atormentan día y noche, aunque no se cuando es eso, ya que no hay luz aquí. Solo este color azul mortecino. Pero ayer dije "ya no mas".
Me quede inmóvil en una habitación. Esperando mi destino, sin importar ya por mi existencia. Los ojos se aceraron a mi desde cada rincón. Pude ver las fantasmales formas de mis captores entre la mortecina luz, acercandose lnetamente. Sus bocas se abrieron redondas y negras frente a mi, develando un vació sin fin dentro de los seres. Sus gélidas manos me abrazaron. Sentí como el frío de su toque ardía sobre mi piel, escuche gritos en la oscuridad, el vació comenzaba a rodearme, desesperación, caída, oscuridad, un llanto y luego silencio... total y perfecto.
Aquí estoy hoy, acabo de despertar en esta habitación, todo esta oscuro. Las paredes tienen un lúgubre brillo azulado. No siento mis piernas... y el hambre, dios, cuanto hambre tengo!.
viernes, 28 de septiembre de 2012
Jugando una utopía
Hoy me miré al espejo y mi reflejo me pregunto. "¿Te acordás de los días de peluche?". Al principio lo observé extrañado; no sabia de que me hablaba. Pensé que, tal vez, me estaba volviendo loco y quise refregar mis ojos.
No pude; en mi mano, sonriente como antaño, estaba Miki; mi tigre de peluche. Era chiquito, pero seguía siendo el líder de la pandilla. Viri, su novia, una elefanta rosa que tenia un collar de madera y Panta, el panda con la remera de argentina que quería enamorar a Calra, una hipopótamo de cuerina verde que vivía abajo de mi cama.
Mi cuarto era su ciudad, ahí convivían con mis playmobil y legos, el tren a pilas daba vueltas al rededor del barco pirata, donde Peter Pan luchaba, junto a los caballeros del zodiaco, contra un Capitán Garfio que usaba un cañón de Terminator como arma. Mas allá, mis pokemones paseaban felices y libres entre los autitos y las islas de almohadones.
Todos querían a Miki y a Viri. Ellos decidían como, cuando y que jugar. Se tomaban cada momento del día para poder estar con todos en su cuidad. Buenos y malos, de peluche, plástico, metal o madera. Todos jugaban juntos y cumplían su papel en los juegos sin quejarse o enojarse; lo disfrutaban.
No había peleas, no existían el hambre ni los problemas económicos. No entendíamos de guerra y traición, nuestra América era libre, nuestras madres no extrañaban a sus hijos y nuestra música movía montañas y cambiaba el mundo. Podíamos volar, soñar y creer, sin que ningún dedo nos acusara. Eramos libres de gritar a todo pulmón "Soy Feliz" y todos festejaban a la vez.
Eramos libres, justos y graciosos. Mis juguetes y yo eramos iguales, vivos, alegres y pacíficos. Esa era nuestra utopía, ese era el mundo que queríamos.
Queríamos un mundo de peluche... Perdón, me corrijo... Quiero un mundo de peluche.
Mi reflejo me regalo una sonrisa amplia y sincera. Nos miramos con los ojos empapados en aquellos recuerdos y desde ese rincón sincero e inocente de nuestra infancia nos dijimos.
"Vamos a jugar una utopía"
No pude; en mi mano, sonriente como antaño, estaba Miki; mi tigre de peluche. Era chiquito, pero seguía siendo el líder de la pandilla. Viri, su novia, una elefanta rosa que tenia un collar de madera y Panta, el panda con la remera de argentina que quería enamorar a Calra, una hipopótamo de cuerina verde que vivía abajo de mi cama.
Mi cuarto era su ciudad, ahí convivían con mis playmobil y legos, el tren a pilas daba vueltas al rededor del barco pirata, donde Peter Pan luchaba, junto a los caballeros del zodiaco, contra un Capitán Garfio que usaba un cañón de Terminator como arma. Mas allá, mis pokemones paseaban felices y libres entre los autitos y las islas de almohadones.
Todos querían a Miki y a Viri. Ellos decidían como, cuando y que jugar. Se tomaban cada momento del día para poder estar con todos en su cuidad. Buenos y malos, de peluche, plástico, metal o madera. Todos jugaban juntos y cumplían su papel en los juegos sin quejarse o enojarse; lo disfrutaban.
No había peleas, no existían el hambre ni los problemas económicos. No entendíamos de guerra y traición, nuestra América era libre, nuestras madres no extrañaban a sus hijos y nuestra música movía montañas y cambiaba el mundo. Podíamos volar, soñar y creer, sin que ningún dedo nos acusara. Eramos libres de gritar a todo pulmón "Soy Feliz" y todos festejaban a la vez.
Eramos libres, justos y graciosos. Mis juguetes y yo eramos iguales, vivos, alegres y pacíficos. Esa era nuestra utopía, ese era el mundo que queríamos.
Queríamos un mundo de peluche... Perdón, me corrijo... Quiero un mundo de peluche.
Mi reflejo me regalo una sonrisa amplia y sincera. Nos miramos con los ojos empapados en aquellos recuerdos y desde ese rincón sincero e inocente de nuestra infancia nos dijimos.
"Vamos a jugar una utopía"
lunes, 17 de septiembre de 2012
Obvio
Te vi, me
viste y lo viste. Lo vi.
Los dos vimos algo más para ignorar esa visión.
Mi vista se perdió fuera de lo que veía
y veía solo lo que no quería ver.
Los dos vimos algo más para ignorar esa visión.
Mi vista se perdió fuera de lo que veía
y veía solo lo que no quería ver.
Y ya no veía,
las visiones que querían ver mis ojos.
Vacías se confundían con la visión de tu presencia.
Y cerré los
ojos para no ver, ni dejarte ver
que yo no podía dejar de verte.Te vi, en la oscuridad de mis visiones, te viví.
Volviste tu vista para enfrentar mi vista
y nos vimos más allá de nuestras visiones.
Desvestidos y desvelados
Desviando un poco la vista
Desviviendo un poco de vida
De vista en vista nos dijimos.
¿Bailamos?
Obvio
viernes, 14 de septiembre de 2012
Clase media
Esto es un escrito de Mario Benedetti, una de esas personas que prenden el fuego de la imaginacion y la pasion por cambiar las cosas. Quiero compartir esto con Uds, es quizas una de las cosas que escribio, que mas me gustan.
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Clase media
medio rica
medio culta
entre lo que cree ser y lo que es
media una distancia medio grande
Desde el medio
mira medio mal
a los negritos
a los ricos
a los sabios
a los locos
a los pobres
Si escucha a un Hitler
medio le gusta
y si habla un Che
medio también
En el medio de la nada
medio duda
como todo le atrae
(a medias)
analiza hasta la mitad
todos los hechos
y (medio confundida)
sale a la calle con media cacerola
entonces medio llega a importar
a los que mandan
(medio en las sombras)
a veces, sólo a veces, se da cuenta
(medio tarde)
de que la usaron de peón
en un ajedrez que no comprende
y que nunca la convierte en Reina
Así, medio rabiosa
se lamenta
(a medias)
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanza
a entender
ni medio
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